Como punto de partida, las empresas que estén pensando en crear una comunidad online deberían pensar en centrarse en el eje vertical, es decir, especializarse en algún tema. Pero además de este principio básico, el especialista detalla once consejos:
1. Escoger un nombre potente para la comunidad. Los dominios de cuatro letras funcionan bien.
2. Los usuarios odian las páginas en construcción. Asegurarse de que la plataforma funciona bien antes de lanzarla al público.
3. Empezar atrayendo a usuarios selectos: invitar a la comunidad a líderes de opinión, a toda la red personal de amigos y a toda la red profesional de contactos; el tráfico no va a llegar a la comunidad por sus propios pasos.
4. Poner cara a la comunidad: atender a sus miembros de forma personal y auténtica.
5. Ocuparse de que la comunidad tenga vida para que los usuarios no abandonen la sala.
6. Crear un sitio fácilmente localizable: optimizado para buscadores y promocionado con campaña de palabras clave.
7. Hacer marketing online bien segmentado: acudir a otras redes sociales y comunidades de intereses, crear grupos de usuarios en otras plataformas, escribir blogs, recolectar enlaces…
8. Conectar el mundo online con el offline. Las reuniones de miembros de la comunidad en lugares reales pueden dar un buen impulso a la comunidad.
9. Aguantar la primera bajada: es normal que haya una caída del tráfico en el primer trimestre, pero no quiere decir que no se vaya a resurgir.
10. Analizar el sitio web para conocer el comportamiento de los usuarios, sus intereses y aficiones, los temas y formatos más habituales…
11. Y para terminar, o más bien para continuar: actualizar y optimizar de forma ininterrumpida.
Y ahora, a crear comunidad.