Podemos decir que el marketing directo intenta evitar las barreras que existen en la comunicación entre el emisor y el receptor. El marketing directo, como bien indica su nombre, apela directamente al receptor, asegurándonos al 100% de que el mensaje idóneo va a llegar al receptor adecuado. De aquí el término “directo”. De este modo, vamos a obtener una rápida reacción por parte del receptor, fácilmente cuantificable.
Así, tenemos hoy en día que la venta por correspondencia, el mailing, la publicidad en los buzones, los folletos a domicilio, la infactura, etc… son herramientas de marketing directo que cada día crecen más rápidamente
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